miércoles, 14 de marzo de 2012

Mensaje del Padre Gustavo Calderon en nuestras Bodas de Plata


“Ser cristiano no quiere decir vivir en la estratosfera. Son precisamente estas realidades fundamentales de la vida las que deben ser edificadas con la prevalencia del Espíritu. Y todo comienza en nosotros mismos: hacer cristiana nuestra vida conyugal, la paternidad, la maternidad; evangelizar la sexualidad; adoptar un estilo de vida sobrio, sin el afán de consumir y desechar; comprometerse con la solidaridad y el compartir con el prójimo; rechazar el conformismo y comprometerse en la transformación de valores y en la construcción de la sociedad de la que formamos parte.”

Anda y Haz tú lo mismo”, Equipo Responsable Internacional: Tema de Estudio preparatorio para el Encuentro Internacional de Brasilia, Capt. 3

Este texto del ERI nos pone en el ambiente de celebración que como Movimiento vivimos en la Región Ecuador. 25 años de vida se festejan compartiéndolos, como parejas y como equipo. Los sacramentos del matrimonio y del orden sacerdotal cobran mayor realce en la alegría de este evento. Un sano orgullo nos debe convocar a asistir a las liturgias que se harán en cada una de las ciudades donde nos encontramos.

Este aniversario nos sorprende cuando el Movimiento en el mundo entero quiere hacer un énfasis particular en tomar conciencia de nuestra vocación de discípulos, sabiendo que no nos podemos quedar con la gracia de la espiritualidad conyugal, sino que estamos llamados a salir de nosotros mismos y llevar a otros la buena noticia de que es posible amarse, y hacerlo profundamente. Que este amor implica en muchos casos morir a uno mismo, que no son pocas las dificultades que se nos presentan en el camino de la convivencia como esposo y esposa, pero que seguidores de los valores del Evangelio nos sentimos capaces de afrontar los mayores desafíos que puedan presentarse en nuestras vidas.

Un diálogo sencillo, afectuoso y directo siempre seguirá siendo la mejor herramienta para poder solventar las dificultades que se nos presentan. Pero si a ese diálogo le anteceden la oración personal, el acercamiento a la Palabra de Dios, orar juntos de vez en cuando, reconocer mis fragilidades para asumir alguna regla de vida , entonces sabremos que como pareja estamos caminando por el sendero de la madurez, de escucharnos, de buscar la felicidad del otro, de saber que soy responsable del camino de santidad de mi compañero, de mi compañera.

No se trata de hacer muchos ruidos, pero sí de celebrar con un fuerte compromiso eclesial, que busca fortalecer los matrimonios en el mundo entero. Esa nuestra tarea. ¡Bendiciones para nuestra Región Ecuador!

“Cuando algunos matrimonios se ejercitan en la práctica de la ayuda mutua y del amor fraterno, sus corazones, poco a poco, se ensanchan también. Y así, ganando terreno, su amor conquista la casa, el barrio, el país…, hasta alcanzar los límites más alejados.”

Triunfo de la Caridad, Henri Caffarel

Gustavo Calderón Schmidt, S.J.

Consiliario Región Ecuador

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