lunes, 14 de julio de 2014

Revitalizar la Oración Conyugal y la Sentada. Parábola # 6


Fuente: Equipos de nuestra Señora - Super Región de España


Compartimos el quinto guión de los ocho que conforman la guía: “Ocho parábolas para una vida matrimonial – La esperanza y la compasión en el corazón de la pareja”

6ª SENTADA
Oración

Parábola del hijo pródigo. Lucas 15, 11-31

El perdón.

También les dijo: «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”. El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra una hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos.
Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada. Recapacitando entonces, se dijo: “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre; y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros”. Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos. Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, ya no merezco llamarme hijo tuyo.”
Pero el padre dijo a sus criados: “Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”. Y empezaron a celebrar el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Éste le contestó: “Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado al ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud”. Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado”. Él le dijo: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”».

Preguntas para el Momento de la Sentada
  • ¿Qué significa para nosotros ser responsable del otro en nuestro matrimonio, en la familia, en la sociedad?
  • ¿En lo que me hiere más del comportamiento de mi cónyuge, hasta dónde estoy dispuesto a perdonar?
  • En las heridas que inflijo a mi cónyuge, ¿cuándo soy capaz de pedir perdón?
  • De los “Los cinco lenguajes del amor”  por Gary Chapman en su obra (las palabras que valorizan, los momentos de calidad, los regalos, los servicios prestados, el contacto físico), ¿cuál es el que nos reconcilia más?
  • ¿Cuáles son las condiciones que hacen de nuestros perdones actos de fe?

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