lunes, 10 de noviembre de 2014

EL PRIMERO Y EL ÚLTIMO - Carta Mensual de la Región Ecuador, Noviembre 2014



Muy queridos hermanos equipistas,

Que la gracia y la paz de Dios nuestro Padre, esté siempre con Ustedes. En esta ocasión, queremos compartirles la experiencia vivida en dos encuentros que tuvimos los últimos meses.

A mediados de septiembre, visitamos al equipo 1 de Quito, el primer equipo de la Región Ecuador, con 27 años de existencia. Fue grande la emoción de compartir con un equipo tan “joven” y lleno de la vida que proviene del Espíritu; que han forjado una verdadera comunidad cristiana, donde la alegría o la tristeza del uno es la de todos. Su fidelidad al Carisma del Movimiento; la novedad y entusiasmo con que habían preparado las partes de la reunión y la camaradería que existía entre ellos, nos hacía difícil creer que llevaban haciendo esto hace más de 300 reuniones.

En la Puesta en Común, fue notorio su alto grado de espiritualidad personal, conyugal y de equipo; por la forma en que habían entregado todo lo sucedido durante el mes a la Divina Providencia y por como practicaban la ayuda mutua, a través de la oración, acompañamiento y ayudas concretas, a las parejas y al Consiliario.

A inicios de noviembre, tuvimos otro regalo. Visitamos al equipo 40 de Guayaquil, último equipo acogido de la Región Ecuador, con menos de un año de vida. Vivimos 3 horas de un profundo encuentro con Dios. Imaginamos que así es como el Padre Caffarel quería que fueran las reuniones de equipo. La unión y fraternidad que mostraron las parejas, el gran cariño y solidaridad que tienen con el Consiliario y su parroquia, y la profunda espiritualidad de cada uno, permitió que, junto con el Hogar Responsable del Sector F, quiénes también estuvieron presentes, tuviéramos una reunión de equipo inolvidable.

Cada parte de la reunión había sido preparada por todos con mucha dedicación y esmero. El Hogar Responsable del equipo estuvo atento a los tiempos de cada parte, sin por ello sacrificar la ocasión para profundizar en algún punto de interés para el equipo.

Demás está decir, que salimos de esos dos encuentros, llenos de agradecimiento, alegría y renovadas fuerzas, al haber sido testigos de dos Equipos de Nuestra Señora que tienen y tendrán la capacidad de renovarse continuamente y volver a las fuentes y a la fuerza del primer amor, cada vez que lo necesiten.

Resulta inevitable notar las similitudes entre los dos equipos. El más antiguo y el más nuevo, separados por 26 años de existencia y de dos ciudades distintas. Ambos viviendo su camino de espiritualidad conyugal con la misma dedicación y entusiasmo. Ambos teniendo claro que estamos aquí por Dios y para Dios. Ambos en el diario empeño de conquistar los Puntos Concretos de Esfuerzo, piezas fundamentales y distintivas de nuestro Carisma.

Les agradecemos especialmente a los pilotos de esos equipos, porque supieron sembrar la buena semilla de la Vida y la Santidad en Pareja, como una opción real y muy válida para nuestros tiempos. Que Dios los bendiga por la dedicación que pusieron en sus servicios y cuyos frutos están a la vista.

Tal vez fue una coincidencia la visita a estos equipos, pero como dijo Albert Einstein, la “casualidad es la manera que tiene Dios de mantenerse en el anonimato” y de hablarnos al corazón.

Un fraternal abrazo,

María Auxiliadora y Jaime Jaramillo

1 comentario :

Miguel Santos dijo...

"Toda palabra de Dios está garantizada; él es un escudo para cuantos confían en él. Proverbios 30,5 Felicitaciones a los equipistas