lunes, 16 de marzo de 2015

+Pareja en la Parroquia San Carlos Borromeo - Quito



 

El 21 de Octubre del 2010, quizá con más temor que convencimiento, quizá con más dudas que certezas, quizá con más apatía que esperanza, comenzamos esta nueva aventura llamada más pareja. Fuimos llamados, fuimos tocados y esto cambio nuestras vidas para siempre.

De manera personal, debo confesar, que yo no pensaba que podría haber algo, que cambie la situación de vida matrimonial que tenía con mi esposa. Realmente no creía que exista alguna esperanza para mejorar. Pensaba que no había que cambiar. Que todo estaba bien como estaba, a pesar de que nuestros corazones viajen en barcos distintos, procurando mantenerse cercanos, atados por un lazo llamado hijos. Pero poco a poco, gota a gota, palabra tras palabra y con la fortaleza que me dio la FE y la fuerza de JESÚS, diciéndome CONFÍA. Hizo que mi corazón de piedra, que hasta ese entonces había permanecido enmudecido por el helado frío del invierno, al cual yo lo tenía sometido, comience a latir nuevamente y esta vez lo sentía tan fuerte como nunca antes. Y comenzó a latir por SUSY. Eso me llenó y me Cambio cien por ciento. 

Para mí fue un despertar en todos los sentidos, fue mirar a mi esposo de una manera diferente, dejar el pasado atrás y comenzar desde el principio, esta vez con la certeza de que nada podía detenernos porque era Jesús el centro de nuestro hogar, cada reunión nos daba la oportunidad de acercarnos y entender que estaba sucediendo en nuestra vida y lo más importante saber que podíamos continuar.

Más Pareja es parte importante de esa energía que hoy mueve nuestros corazones. Antes como esposo pensaba que lo único que nos unía eran nuestros hijos. Y como esposa pensaba que nada lo haría cambiar. Hoy, estamos JUNTOS, como una familia integral, completa, donde somos ESPOSOS como nunca antes. Realmente la Obra magnífica del Señor, por medio de Más Pareja, rehabilitó nuestra vida matrimonial y nos sacó a flote desde el fondo, puso en marcha nuestra espiritualidad y nuestro amor a Dios. Y cada día que pasa lo dedicamos a Él, porque cuando decidimos dejar que Dios obre en nuestras vidas, las cosas se volvieron más sencillas, todo se volvió claro y decidimos AMARNOS con toda la fuerza con la que Él nos ama.

 

SUSY Y FAUSTO.

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