Ecos del Encuentro de Guayaquil... Desde Paraguay


Es increíble lo que nos pasa siempre estando en los ENS, uno tiene demasiadas experiencias, alegrías, vivencias, anécdotas, crecimiento y aprendizaje para compartir que no se sabe por dónde empezar. Por esta vez quisiéramos compartir las vivencias que más nos llegaron al corazón en este periodo y que creemos están muy relacionadas entre sí.

Por un lado tuvimos la alegría y bendición de haber organizado y participado del primer Retiro Espiritual en Villarrica (2do Retiro del Sector A) , donde varios Equipistas de Villarrica y de Asunción participaron de esta hermosa experiencia, que por primera vez se realizaba en esta ciudad. Desde el inicio nuestros hermanos de Villarrica tomaron las riendas de la organización de la logística y hasta tuvimos muy gratas sorpresas que no esperábamos.  

Gracias a Dios el retiro fue maravilloso  y aun cuando no habíamos concluido ya se hablaba de cuándo se realizaría el siguiente; lo cual nos llevará al compromiso de realizar al menos un Retiro anual en el interior. De todo lo vivido en esos días queremos resaltar  dos valores:  el compartir el mismo espíritu y la fraternidad que nos une como equipistas.

Por otro lado hemos participado del  maravilloso “III Encuentro Hispanoamérica” con el lema “Vivir la Misión con Alegría”.   Este encuentro fue y seguirá siendo una experiencia del Amor de Dios, este Amor que es la fuerza que inspira a nuestro movimiento. Como había señalado nuestro fundador el Padre Henry Caffarel “si es de Dios, ENS continuará” y el tiempo nos ha demostrado que sí es obra de Dios.




La vivencia del encuentro en Guayaquil ha suscitado en nosotros una afecto fraterno, en todo momento hemos experimentado la sensación de que nos conocíamos de hace mucho tiempo, es la sensación que solamente los equipistas de ENS lo podemos experimentar.  Una vez más son demasiadas las experiencias y vivencias que podemos compartir, todos los momentos en que encontramos el amor de Dios. Muchos fueron los maravillosos oradores que nos llenaron de energías el corazón, que nos hicieron recapacitar y comprometernos; unos compartieron alegrías otros fuertes experiencias personales , y de esta forma aprendimos todo lo mejor de cada uno. Estamos seguros que otros equipistas tendrán la oportunidad de compartir con más detalle las experiencias en el encuentro.

Queremos resaltar nuevamente lo que ya mencionamos anteriormente “el compartir el mismo espíritu y la fraternidad que nos une como equipistas”, pero esta vez lo sentimos multiplicado por todos los matrimonios de distintos países de Hispanoamérica. Todos nos sentimos en familia y nadie se sintió extranjero, sino que  fuimos un solo ENS.

Damos gracias a Dios por habernos permitido conocer equipistas de distintas partes de nuestro continente y también el haber sido alojados por una pareja extraordinaria Fabi y Susi Franco del equipo 11 de Guayaquil.

Dios permita que el entusiasmo que trajimos a nuestros hogares después del encuentro se vuelva una realidad en nuestro obrar.

Un fraterno abrazo y poniéndolos en nuestras oraciones.

Jenny y Hugo
ENS Paraguay

*Artículo originalmente publicado en la Revista Bimensual de los Equipos de Nuestra Señora en Asunción, Paraguay.